Estas historias de niños que, de alguna manera, se encontraron solos en entornos salvajes y fueron aceptados por grupos de animales.
Son un vistazo a la relación entre el ser humano y el reino animal, destacando la capacidad de adaptación y supervivencia en circunstancias extremas.
Lamentablemente, en la mayoría de estos casos, reintegrar a estos niños a la sociedad es difícil.
1.- Oxana Malaya
Oxana es una niña que nació en 1983 en Blagoveschenka, un pueblo rural en Ucrania. Hija de padres alcohólicos que no cuidaron de su hija y fue abandonada cuando tenía tan solo tres años de edad.

Oxana comenzó a pasar tiempo con una manada de perros que frecuentaba la zona en la que vivía. Con el tiempo se integró y adoptó muchos de sus comportamientos. Se arrastraba, ladraba, y comía con ellos; estaba totalmente integrada como uno más de la manada de perros.
Cinco años después, un vecino descubrió a Oxana y alertó a las autoridades. Fue trasladada a un orfanato, donde enfrentó dificultades para integrarse. Su comportamiento agresivo hacia las personas hizo necesario tratarla como una persona con discapacidad mental.
Después de un largo período de tiempo y un intenso trabajo de rehabilitación, logró recuperar gradualmente habilidades sociales humanas.
Al día de hoy trabaja como granjera donde ayuda a cuidar a los animales en la granja de la clínica para discapacitados mentales.
2.- Marcos Rodríguez Pantoja
Conocido como «el niño lobo de Sierra Morena», Marcos fue abandonado por su padre a la edad de 7 años, quedando a solo ante el inhóspito bosque. Donde fue acogido por una manada de lobos, convirtiéndose en uno más del grupo.
Durante el paso de los años, Marcos aprendió a aullar, cazar y sobrevivir en el entorno salvaje como uno mas de ellos.

A los 19 años, fue rescatado por la Guardia Civil y reintegrado a la sociedad. Sin embargo, el retorno a la civilización no fue fácil.
Se enfrentó a numerosas dificultades para readaptarse a una vida en la sociedad, siendo víctima de varios engaños y estafas dado a su falta de conocimiento sobre el mundo exterior.
Afortunadamente, encontró apoyo y amparo en una familia holandesa, quienes lo apadrinaron y lo ayudaron a compartir su asombrosa historia con el mundo. Hoy en día, Marcos ofrece conferencias donde relata su increíble experiencia.
3.- John Ssabunnya
Nacido en los 80’s en Uganda, mientras se desarrollaba una guerra y por situaciones poco claras, termino abandonado en la selva a una edad aproximada de 3 años, donde fue adoptado por un grupo de monos vervet.

John cuenta que los monos lo encontraron y le ofrecieron comida como plátanos y yuca. Vivió con ellos por más de 3 años, adoptó sus comportamientos, aprendió a trepar árboles con gran habilidad, y a comunicarse de manera similar a los monos.

Fue descubierto por trabajadores humanitarios luego de que surgieran rumores sobre un «niño mono» en la región. Cuando fue rescatado, sufría de graves llagas y mostraba signos de desnutrición, reflejos de su vida en la selva.
Fue adoptado por una familia, pero su reintegración a la sociedad resultó ser un proceso difícil, tuvo a dificultades para interactuar con otros, hablar y realizar tareas cotidianas.
Recibió el apoyo necesario para su desarrollo y se convirtió en un destacado futbolista olímpico y al día de hoy vive en la comunidad de Bombo, Uganda.